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CINCO AUTORES DE CIENCIA FICCIÓN PARA DESCUBRIR ESTAS NAVIDADES

La literatura de ciencia ficción: género fascinante para unos pocos, literatura de segunda para unos cuantos más. El estudio de la literatura de ciencia ficción ha carecido de interés en el ámbito académico. Seguramente eso se deba a que para muchos, la ciencia ficción se parece al Señor Burns “trayendo la paz”: aliens que brillan en la oscuridad, platillos volantes, rayos láser y extravagantes historias ambientadas en mundos exóticos. Si bien en nuestro país esa fue la única forma de entender la literatura de ciencia ficción hasta bien entrados los años ochenta, hace ya varias décadas que leemos las propuestas de otros países (sobre todo anglosajones) en los que se considera la ciencia ficción como uno de los géneros pertenecientes a la Alta Literatura. Desde entonces, han ido apareciendo en España buenas novelas de ciencia ficción que, por lo general, han sido ignoradas por la academia, convirtiéndose en un género más prejuiciado que conocido.

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El doctor Fernando Ángel Moreno Serrano, amante de la ciencia ficción en todas sus facetas, ha hecho una maravillosa reflexión en torno a la novela de ciencia ficción en España, recopilando una buena cantidad de nuestros principales autores. Nosotros, como buenos seguidores de su trabajo y como recientemente autonombrados activistas literarios, hemos decidido tomar las armas (la espada y la pluma) y proponeros una selección de dichos autores de ciencia ficción en España, y acercaros en pocas palabras a esa reflexión realizada por este brillante profesor en su artículo “Notas para una historia de la ciencia ficción en España” (Dicenda: Cuadernos de filología hispánica, Nº 25, 2007, págs. 125-138).

Aquí van CINCO AUTORES ESPAÑOLES DE CIENCIA FICCIÓN QUE DESCUBRIR ESTAS NAVIDADES:

GABRIEL BERMÚDEZ CASTILLO

Este autor, quizás el más célebre autor de los años setenta de ciencia ficción en nuestro país y conocido por novelas como El señor de la rueda o Viaje a un planeta Wu-Wei, es considerado junto con Salvador Santos el verdadero iniciador del género en España. Su obra tiene un estilo sencillo y muy trabajado. Su punto fuerte: sus personajes, un poco más complejos que aquellos a los que estábamos acostumbrados y, por si fuera poco, con una notable evolución psicológica; una de sus grandes innovaciones será la cotidianeidad de sus personajes, los cuales pueden aparecer tanto en persecuciones y viajes en naves estelares como en sus quehaceres cotidianos. Recordemos que la vida cotidiana del hombre de a pie comienza a cobrar nuevas dimensiones en España desde los nuevos movimientos sociales y políticos de izquierdas que van apareciendo. Pero por encima de todo se encuentra su tendencia a la sátira. No conviene olvidar que España acababa de salir de la dictadura y se encontraba en un momento de aún mucha censura, con una sociedad abierta a la ironía y la sátira en muchos terrenos de la comunicación, no sólo en literatura. No obstante, muchos de sus leit-motivs resultan hoy añejos y no demasiado originales, una vez pasados el franquismo y la transición, y existiendo mayor libertad y mayor tendencia al individualismo.
RAFAEL MARÍN TRECHERA

Rafael Marín escribía en 1982 una de las novelas emblemáticas del género: Lágrimas de luz, de mayor autoexigencia a nivel de discurso formal. Por primera vez, un autor español ya no centra todos sus esfuerzos en el argumento, sino que se plantea con cuidado la poeticidad de la novela, sus personajes, la riqueza del lenguaje… Esta novela se convirtió en el punto de referencia formal y temático para la nueva ciencia ficción española y, por ello, continuamente citada y comentada y puesta como referencia en muchos aspectos en el círculo de aficionados al género. Por otra parte, la idea de la dictadura y de la represión policial y militar propician una fácil lectura contextual respecto a los tiempos que el autor estaba viviendo. Además ofrece diferentes aspectos del género con una estructura de casi literatura picaresca, y con multitud de referencias a la literatura clásica española, desde el Poema de mío Cid hasta La vida es sueño.

EDUARDO VAQUERIZO

Por otro lado, debemos apuntar la existencia de excelentes autores de cuentos (género donde la ciencia ficción española sí ha demostrado su valor). Algunos de ellos empiezan ya a probar suerte con la novela, con resultados tan prometedores como la galardonada Danza de tinieblas, de Eduardo Vaquerizo, uno de nuestros mejores narradores en el género. Vaquerizo combina con su fortaleza narrativa una vasta cultura tanto humanística como científica, la cual se traduce en las magníficas ambientaciones de sus relatos. Por ejemplo, el Madrid alternativo de Danza de tinieblas –un Madrid judío, protestante y poderoso de principios de siglo– parece más real que el nuestro.

JAVIER NEGRETE

Negrete es profesor de griego y tiene una admirable formación en Literatura Clásica, lo que hace de su ciencia ficción un fenómeno singular orientado hacia caminos inexplorados hasta su llegada, no sólo en España, sino mundialmente. Su prosa es ágil, pero cuidada; si bien sus pretensiones no siempre son elevadas, su buen oficio y su interés por el trabajo bien hecho le convierten en una de las mayores promesas del género. Destacan tres novelas cortas muy interesantes y entretenidas: Nox perpetua, Lux Aeterna –una reinterpretación de los mitos griegos desde la ciencia ficción– y Estado crepuscular–pequeña gamberrada que cumple a la perfección con las mínimas pretensiones que promete. Su única novela de ciencia ficción con una extensión considerable sería La mirada de las furias, poco ambiciosa novela de aventuras, pero perfectamente acabada. Quizás sea el escritor más completo de esta generación de los noventa.

TORRENTE BALLESTER

Dejando la guinda para el final,  nos encontramos con uno de los grandes de entre los autores educados fuera del género. Una de las novelas más importantes sería sin duda Quizá nos lleve el viento al infinito, de Torrente Ballester. La (maravillosa) obra ofrece un personaje basado en los robots de Asimov, que adapta el cuerpo y la personalidad de otros seres humanos, dando lugar a interesantes reflexiones en torno a la identidad y las relaciones entre las personas. Las inquietudes  teológicas emparentadas (a nivel imaginativo)  con la narrativa de Philip K. Dick culminan con esta joya relativamente (e injustamente) desconocida, donde la línea cervantina aparece  con meridiana  claridad  bajo  el marco formal  de la novela de espías, surgiendo la inquietante disquisición sobre la memoria, el ser, la conciencia  y el  sentido, relacionándose con las más brillantes fábulas  de la tradición contemporánea:  Borges, Pynchon, K. Dick o Ursula K. Leguin.

Esperamos que este articulito, tal vez más denso de lo habitual, os haya ayudado a acercaros a la novela de ciencia ficción española, y que a partir de esta lectura vayan apareciendo nuevos conversos, amantes del género y defensores de su producción en España.

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